Un tesoro natural

Es uno de los tesoros naturales de Galicia y por ello se va a convertir en el primer (BIC) Bien de Interés Cultural dentro de la categoría Paisaje Natural.

Sálvora es la más desconocida y misteriosa de las Islas Atlánticas de Galicia. Rodeada de islotes y poblada de formaciones rocosas, suma a su riqueza natural historias y leyendas que te sorprenderán.

Ha sido recuperada para el patrimonio de Galicia en 2007 y desde entonces se están completando una serie de fases de rehabilitación y adaptación a un modelo de turismo sostenible. Para poner en valor su riqueza medioambiental e histórica, la isla acaba de ser objeto de una importante rehabilitación de sus edificios principales, el Pazo y la capilla, y, a partir de ahora puedes disfrutar de visitas turísticas guiadas y llenarla de vida cuarenta años después de que su último habitante la abandonase para instalarse en tierra firme en 1972.

En realidad Sálvora en un pequeño archipiélago formado por pequeñas islas e islotes con precisios nombres como Vionta, Noro, Insuabela, Herboso entre otras que combinan playas de arena con bloques graníticos que tiene formas redondeadas que han sido transformadas por la fuerza del Atlántico para comvertirlas en esculturas naturales.

El único lugar donde está permitido fondear y desembarcar (previo permiso del Parque) es la Praia do Castelo o Praia do Almacén, donde se levantan la estatua de la Sirena dos Mariño, el Pazo de los Otero-Goyanes, construido en los años 60 del siglo XX sobre una fábrica de salazón, y su capilla (una antigua taberna de marineros).

Recibidos por una sirena

Es la imagen más característica de la isla y la que nos recibe al llegar al puerto. Mariña, que así se llama la sirena, es la imagen más típica de la Isla y no es un ser mitológico cualquiera o sacado de contexto sino que tiene una buena razón de ser. Es obra del escultor burgalés Ismael Ortega Martín, que la realizó por encargo de Joaquín Otero-Goyanes, marqués de Revilla y descendiente de los primeros propietarios de la isla.